
MSc. Rony Cuxum Ruiz
Director de Registro
Catedrático
Universidad Evangélica de las Américas
Sanidad de la mujer jorobada.
Este hecho de curación milagrosa es narrada sólo en el Evangelio según San Lucas.
Enfermedad: Encorvadura o Jorobadez.
Libro de Registro: San Lucas 13:10-17.
Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gen-te: seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Al decir El estas cosas, se avergonzaron todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por El.
Lugar y Fecha: Perea, en enero del año 30 D.C. (Thomson, s.f.: 343).
Identificación: Mujer judía residente en Perea.
Descripción de la Enfermedad:
Enfermedad en estado crónico. Se trata de una mujer que tenía 18 años bajo el dominio del mal espíritu de la enfermedad, encorvada, sin posibilidad de erguirse, completamente inclinada hacia la tierra, sin poder dirigir la mirada hacia arriba (Stöger, 1970 : 373. Tomo I). La columna vertebral de esta mujer había quedado lisiada y sufría atormentada bajo los efectos de esta dolencia. "El mal parece haber tenido su asiento en el sistema nervioso; de ahí una contracción que tenía a esa pobre mujer encorvada" (Bonnet, Schroeder, 1974: 605. Tomo 1). La situación de esta mujer era semejante a un objeto que por naturaleza está arqueado, que aun-que se enderezara sosteniéndolo en sus extremos, al no más soltarlo recobraría súbitamente su postura arqueada.
Circunstancia del Evento:
El Doctor Jesucristo había ido a Perea para confirmar y observar los resultados del trabajo evangelístico que habían realizado los setenta hacía casi un año. Mientras estaba allí, un sábado, decidió asistir a la sinagoga para adorar. Una vez allí, empezó a impartir sus enseñanzas sobre el concepto divino del sábado. De repente, Jesús vio a una mujer jorobada y la escogió como un caso ejemplar para ilustrar su enseñanza. Para entender un poco más el drama que allí tuvo lugar, veamos una característica que distinguía a los pereanos: la gente de Perea cuidaba y estimaba mucho a sus asnos y bueyes. Estos habían llegado a ser muy importantes para ellos y por nada en el mundo estarían dispuestos a perderlo. Cuando el Doctor Jesucristo se dirigió a la mujer para observar y atender su enfermedad, ellos protestaron y entonces El les amonestó atinadamente y les dijo: Ustedes tienen mil veces más cuidado de los burros en los días de reposo, que de atender las necesidades de su prójimo. Luego de haberles hecho este señalamiento, procedió a curarla.
Ejecución de la Sanidad:
- Fórmula utilizada: Y Jesús le dijo: "Mujer, eres libre de tu enfermedad" (v. 12).
- Efectividad de la sanidad: Jesús "puso las manos sobre ella y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios" (v. 13). Su curación fue impresionante: por dieciocho años había padecido de este mal, pero fue fiel a Dios y siempre iba a la sinagoga para adorarle, a la vida de todos los habitantes del lugar. Y cada vez que esta mujer se dirigía a la sinagoga o, cuando entraba allí, muchos se reían de su posición encorvada, y a otros les infundía lástima y temor. Sin embargo, ahora: El Médico Divino, con su potente palabra y la imposición de manos en la parte afectada, le transmite de su virtud sanadora, la cual se infiltra en su cuerpo para operar la curación. Inmediatamente, "ella se ve libre de las cadenas de Satán y de la enfermedad, se llergue y cobra alientos, se ve en libertad para glorificar a Dios" (Stöger, 1970 : 374. Tomo I) con más amplitud. Al Arquisinagogo le pareció que era un procedimiento fuera de lugar la curación de esta mujer, por lo que, pronunció insensatamente un recordatorio sobre la observancia del día de reposo a la congregación presente, y, lo dijo fuerte para que Jesús lo oyera también. El Señor lo escuchó cortésmente, luego le contestó, y ellos se avergonzaron. Porque les indicó que se contradecían. Les dijo: fíjense y analicen la situación. Ustedes desatan a sus animales en el día de reposo y los llevan a tomar agua, lo cual no es tampoco un asunto de vida o muerte, sino un acto de bondad para el bienestar de esos animales; pero, no quieren permitir que yo libere a esta hija de Abraham de sus cadenas y sufrimientos, quien ha estado esclavizada por dieciocho años (Earle, 1982: 211). El gozo inundaba el corazón de esta mujer sanada (casi ni se dio cuenta de la discusión que había) y se había entregado a la alabanza y glorificación de Dios con profunda gratitud.
- El precio de la sanidad: ninguno específicamente.
Aplicación Espiritual:
De este caso, aprendemos las siguientes lecciones:
- De la actitud del Arquisinagogo aprendemos que no debemos hacer acepción de personas al practicar misericordia. Es seguro que él no hubiera reaccionado negativamente si la práctica de la curación se hubiera efectuado en uno de sus familiares o amigos.
- De los que apoyaron la actitud del Arquisinagogo aprendemos que en algunas ocasiones: "hay muchos feligreses que se interesan más por los métodos de gobierno de la iglesia que por el culto a Dios y el servicio a los hombres. Es trágicamente cierto que en las iglesias surjan más problemas y disputas por detalles legalistas de procedimientos que por cualquier otra razón" (Barclay, 1972: 173. Volumen 4).
- De la actitud de Jesucristo aprendemos que no hay que dejar para mañana lo que podemos remediar hoy. ¡Hagamos hoy mismo el bien que podemos hacer y no dejemos escapar la oportunidad.
MSc. Rony Cuxum Ruiz
Director de Registro
Catedrático
Universidad Evangélica de las Américas

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