
CONCLUSIÓN
Estudio No. 6
INTRODUCCIÓN:
Hemos estado aprendiendo de un hombre llamado Jabes. El hizo una oración atrevida, creyendo algo grande de parte de Dios. Pero en ninguna manera es el único personaje de la Biblia que hizo oración atrevida, y vamos a considerar la vida de 3 hombres que vivieron prácticamente en el mismo tiempo pero siervos el uno del otro, y cómo se desarrollaron de una manera tan diferente la vida de cada uno de ellos.
El primero es Elías. ¡Fue un hombre de oraciones atrevidas! El pidió sequía sobre su país para que Dios lo quebrantara y Dios detuvo la lluvia por tres años y medio. Elías clamó que Dios enviara fuego del cielo, y lo hizo. Elías clamó en una oración persistente para que viniera la lluvia y se acabara la sequía y vino la lluvia. Esa oración es un ejemplo de oración persistente, porque él fue al monte y oró y mando a su siervo a ver si había evidencia de que venía la lluvia y no había nada. Pero siguió orando y una segunda vez mandó a su siervo, pero éste dijo no, no hay señal alguna de lluvia. Siguió orando y mando a su siervo cuatro, cinco, seis veces y no había ninguna señal.
Sigue clamando y al fin, la séptima vez manda a su siervo, y dice, "veo una nube así como la mano de un hombre". Entonces Elías dijo con eso , "ve y dile al Rey que ya viene la lluvia". Este es un ejemplo para nosotros de cómo tenemos que ser persistentes en la oración y aunque no parezca que haya señales o evidencia o que no se está oyendo, ¡créele que te está oyendo y en su tiempo va a obrar!
Santiago nos habla algo acerca de Elías en el 5:17 y 18 dice: "Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto."
Vemos que la oración de Elías era ferviente. Nos muestra que tenemos que orar con persistencia y con todo nuestro corazón. Pero algo que nos debe de animar es que dice que Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, es decir era un hombre con tentaciones, con errores así como nosotros los tenemos. No era un "super santo" como a veces nos imaginamos los personajes de la Biblia. No, él como todos, tenían sus fallas, tenía sus luchas y sin embargo su oración ferviente cambio a una nación. ¡Entonces esto nos debe de animar!
El ministerio de Elías fue algo impresionante; uno de los profetas más grandes de la historia de Israel. El tenia un siervo, un asistente llamado Eliseo que lo había servido fielmente, y cuando ya casi Elías se va al cielo, le pregunta a Eliseo ¿Cúal es su petición? Eliseo hace una de las peticiones mas atrevidas de toda la Biblia. Elíseo pide una doble porción de la unción que había sobre Elías.
¡Imagínate! ¡Pedir una doble porción de la unción que había en el profeta más grande en muchas generaciones, uno de los más grandes de toda la historia de Israel! Sin embargo, Eliseo era un hombre de fe, un hombre que creía que Dios podía hacer cosas grandes. El se atrevió a pedir en grande. Increíblemente le fue concedida su petición: Dios le dio una doble porción, y la Biblia registra los milagros que hizo Dios a través de Elías, y que hizo Dios a través de Eliseo, ¿y qué creen? ¡Hay exactamente doble, doble número de milagros registrados en la Biblia a través del ministerio de Eliseo!
Eliseo recibió lo que él pidió, pero antes de recibirlo tuvo que pasar por su tiempo de preparación, su tiempo de ser fiel en lo poco. Uno de los principios que hallamos en las Escrituras es el ser fiel en lo poco y luego Dios te levantará sobre mucho.
Debemos de soñar en grande, pedir en grande, pero ser fieles en lo poco, en las oportunidades que tenemos a la mano ahorita. Si tú estás pidiendo "ensancha mi territorio" pero no estás siendo fiel con las oportunidades que tienes ahorita, ¿sabes que? Dios no va a contestar esa oración. ¿Por que? El puso este principio de ser fiel en lo poco y luego el te irá levantando sobre más y más.
¿Estás pidiendo que la mano de Dios esté sobre ti, que haya más poder en tu vida? Muy bien. ¡Sigue haciéndolo! Pero mientras, sé fiel con lo que Dios sí te ha dado. De igual manera, debemos seguir pidiendo bendiciones más grandes, pero tenemos que mostrar fidelidad en las que nos va dando aún cuando parecen ser pequeñas en el momento.
Eliseo sirvió fielmente a Elías. La Biblia nos da mucho detalle acerca de este tiempo que él estaba sirviendo o exactamente qué era lo que estaba haciendo Eliseo, quizá algunos se imaginan que era algo medio espectacular, muy llamativo, estar al lado del gran profeta. En 2 Reyes 3:11dice algo muy interesante al final: "aquí está Eliseo hijo de Safat, que servía a Elías".
Sin embargo, en el hebreo original esta frase "servia a Elías", es mas completa y mas especifica. Dice así: "Eliseo hijo de Safat que derramaba agua sobre las manos de Elías". Es una de las maneras que le servía, derramaba agua sobre sus manos. Yo creo le lavaba las manos, ¡no precisamente algo tan espectacular, tan espiritual como uno se pudiera imaginar!
Pero Dios quiere que seamos fiel en cosas sencillas y cotidianas. Si no estamos dispuestos a ayudar a los demás, servir a los demás en cosas pequeñas y sencillas, ¡olvídense de que Dios les va a usar en cosas muy grandes! Esta es una prueba en la cual todos tenemos que pasar y pueden parecer cosas pequeñas, insignificantes, pero Dios está probando y esta mostrando nuestra fidelidad, lealtad, paciencia y carácter a través de estas bellas pruebas.
Cuando al fin llega el momento que Elías se va a ir al cielo y va a llegar el momento que se va a determinar si Eliseo recibe la doble porción, Elías le da una sencilla condición, dice: "Si tú estás conmigo hasta el mero final, hasta el momento que yo me voy con el Señor, entonces la recibirás, pero si no, no". Así dice el Señor, la condición era fidelidad hasta el final.
Ahora, Eliseo, antes de saber que ésta era la condición para recibir la doble porción, fue probado fuertemente en que si iba ser fiel hasta el final y si iba a ser persistente hasta con Elías. En 2 de Reyes 2 dice: "Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Elíseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y le dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no, te dejaré. Fueron, pues, ambos".
Versículo 9: "Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mi. El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti , te será hecho así; mas si no, no".
Vemos vez tras vez, Elías diciéndole a Eliseo: "Ya no me sigas, ya quédate aquí". Ambos sentían fuertemente en su espíritu que este era en el último día de Elías, y de hecho los otros profetas también, porque se acercaban y le decían a Eliseo: "Hoy el Señor se va a llevar a Elías".
Tal vez Elías quería estar a solas, y le decía Eliseo: "ya déjame", sentía la presión Eliseo de Elías y de los otros profetas que le seguían hablando, pero Eliseo fue persistente. Algunos le pudieran llamar terco, pero en las cosas de Dios la persistencia es buena. El dijo vez tras vez vive Jehová, vive mi alma, no te dejaré.
El estaba decidido a quedarse pegado fielmente a Elías, y esto antes de saber que esto iba a ser la condición para recibir la doble porción. Y porque él fue fiel, entonces cuando él hizo su petición tan atrevida, que de hecho Elías mismo dijo: "Cosa difícil has pedido".
Sin embargo por ser fiel hasta el final, por ser fiel en lo poco, por ser persistente recibió lo que el había pedido.
Ahora, después de que Elías se fue al cielo, Eliseo después de un tiempo tuvo también un asistente, un siervo llamado Giezi. Y todo parecía indicar que era el hombre que Dios estaba preparando para luego ser el siguiente gran profeta de Israel; y posiblemente tener aun más unción que Elíseo. Tenemos un Dios de aumento que nos promete llevar de gloria en gloria, entonces si él llevó a Eliseo en aumento de la gloria y la unción de Elías, sin duda el quería ir todavía aumentando más.
Desgraciadamente, las cosas salieron muy diferentes para Giezi. El estaba por un tiempo sirviendo a Eliseo, parecía que las cosas iban bien. Pero un día llegó un general llamado Naamán y Dios sanó a Naamán de la lepra. De hecho usó a Giezi.
El salió y le dio a Naamán el mensaje de Eliseo: que fuera al río a bañarse 7 veces, y fue sanado. Entonces Naamán ofreció dar oro, plata y ropa a Eliseo en agradecimiento; Naamán estaba muy contento ¡muy agradecido! Pero Eliseo dijo que no, que no era el momento para estar recibiendo cosas. Sin embargo, al irse Naamán, Giezi, secretamente fue tras él, y contó mentiras de que siempre sí Eliseo había aceptado estas ofrendas y él las tomó y fue y las escondió.
Cuando volvió a casa Elíseo le pregunta "¿Donde has estado?" Giezi contesta: "En ningún lado", y Eliseo le avisa que Dios le había revelado lo que había hecho. Entonces no era tiempo para estar buscando riquezas y la lepra de Naamán vino sobre Giezi y ya no volvemos a oir de él en la Biblia, ya no pudo seguir como siervo de Elíseo.
¡Qué gran diferencia entre Eliseo y Giezi! Elíseo no tuvo interés en las cosas materiales. Cuando Eliseo fue llamado, se ve que él era un campesino próspero, tenía 12 yuntas de bueyes, que en aquellos tiempos demostraba un campesino bastante exitoso. Y él en el momento que fue llamado, quemó los arados, mató los animales y tuvo ahí una gran despedida. Mostró ahí, que su corazón no estaba en las cosas materiales, estaba en las cosas de Dios.
Giezi, todo lo contrario, cuando vio la oportunidad de tener una ganancia, él inmediatamente fue tras ella, y eso nos muestra algo muy importante: Dios nos quiere bendecir, y debemos de pedir bendición así como lo hemos enseñado. Pero nuestro corazón, nuestra prioridad, tiene que estar en las cosas de Dios. Debemos pedir que Dios nos bendiga, pero luego debemos pedir que ensanche nuestro territorio y que su mano esté sobre nosotros. Debemos de estar pidiendo y clamando que Dios nos use, con una fe y un deseo grande de ser usados por Dios. ¡Esto debe de ser la prioridad de nuestra vida! Debemos de tener mucho cuidado de no caer en el gran error de Giezi, porque al hacerlo vamos a perder todas las bendiciones que Dios nos quiere dar.
¿Qué obstáculos pudieran causar que tú no recibas lo que estas pidiendo ?
Isaias 54:2 y 3 declara: "Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas."
Dios nos llama a ensanchar, a aumentar, a creerle a él para cosas grandes, ¡grandes bendiciones! ¡grandes oportunidades! ¡gran poder de su parte en nuestra vida! Debemos siempre recordar la lección de hoy: No hay atajos. Tenemos que ser fiel en lo poco, pero mientras estamos siendo fiel en lo poco, que nuestra fe y nuestras oraciones vayan en aumento. Porque El promete luego que va a extendernos a la derecha, a la izquierda. El promete usar no sólo a nosotros sino a nuestra descendencia, a nuestros hijos, ¡a toda nuestra familia!
Estudio tomado de la página de Fuerza Juvenil.

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