La Palabra de Vida

Reflexiones Bíblicas

Oraciones

 
 
 
 
 

Ir atras en Diosbendice.com, pensamientos y reflexiones

 

"OH SI ME DIERAS BENDICIÓN"

Estudio No. 2

INTRODUCCIÓN:

Jabes es un hombre que solo se menciona una vez en toda la Biblia y eso es muy breve. En medio de una genealogía, un listado de nombres en I Crónicas 4 cuando de repente en el versículo 9 dice: "Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor", y consideramos que el nombre Jabes significa dolor y que él fue marcado con este nombre, dolor, que comúnmente en esos tiempos marcaba su futuro, su destino. Y aprendimos como él no se conformó con un destino de dolor, a pesar de su pasado difícil.   El versículo 10 que dice: "E invocó Jabes al Dios de Israel", él clamó a Dios, hizo una oración atrevida creyendo que él podía ir más allá , no estaba limitado por sus circunstancias, por su pasado difícil, él tuvo fe que Dios podía hacer algo grande en su vida.

Aprendimos que no importa nuestro pasado, no importa nuestro trasfondo, si venimos de una familia donde a habido alcoholismo, abuso, divorcio, donde ha habido total desventaja y no ha habido oportunidades ni económicas, ni educativas, ni de ningún índole, esto no es una limitante para Dios; si nosotros reconocemos que nuestra esperanza esta en El, invocaremos, clamaremos en fe y podremos ver a Dios levantarnos así como levantó a Jabes.

Su oración fue muy simple: "¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me librarás de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió". A Dios le agradó esta oración o no la hubiera contestado, le agrado y otorgó Dios lo que pidió.

Hoy vamos a considerar la primera parte de esta oración y es donde Jabes clama: "Oh si me dieras bendición" hay algunas personas que sienten que no debemos de pedir bendiciones de Dios, pero obviamente vemos que eso es incorrecto porque Jabes lo pidió y le otorgó Dios lo que pidió, le agradó a Dios, entonces Dios si quiere que pidamos bendiciones de El.

Vamos a considerar una cita en el libro de Santiago 4:2-3 "Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, (y luego dice la clave) porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites". Vemos que hay dos errores, dos extremos en los cuales podemos caer. Uno es lo del versículo 3 estar pidiendo simplemente para gastar en nuestros deleites, estar pidiendo en una manera egoísta y esto no agrada a Dios y no es correcto, para evitar esto algunos se van al otro extremo, que aquí dice que también es incorrecto dice "no tenéis lo que deseáis, porque no pedís" , Dios si quiere que pidamos, simplemente cuidando nuestro corazón de no caer en el egoísmo y en solo estar pensando en el yo, pero Dios sí nos quiere bendecir.

 
En el libro "La oración de Jabes" se cuenta la historia de un señor que murió y se fue al cielo. Pedro lo estaba esperando ahí para darle una paseo por el cielo, y ahí estuvieron viendo las calles de oro, las mansiones, los ángeles, cuando de repente este señor notó un edificio medio diferente, parecía una bodega grandísima, no tenía ventanas, y una sola puerta le preguntó a Pedro que si lo dejaba ver, Pedro le dijo que no había nada ahí que él debería de ver, pero el señor se quedó pensando, como puede haber secretos en el cielo ha de haber una sorpresa increíble ahí para mí, así que cuando se acabó el recorrido oficial, él comenzó a insistirle a Pedro que por favor le dejara ver ahí adentro.  Al fin Pedro aceptó  y cuando abre la puerta el señor va entrando rápidamente y resulta que si es una especie de bodega grandísima, llena fila, tras fila de cajas blancas con listones rojos muy ordenados, puestas en orden y una encima de la otra desde el piso hasta el techo, ¡ah! Vio el señor y dijo: estas cajas tienen nombres y vio con Pedro, habrá una para mí, pues si, dijo Pedro, pero realmente creo que no te conviene buscar, pero antes de terminar este hombre ya había corrido ahí para buscar bajo su apellido y encontrar su caja, la halló quitó el listón rojo y la abrió. Al ver adentro se dio cuenta que estos eran muchísimas bendiciones que Dios había tenido para él en la tierra, pero porque nunca las pidió, nunca las recibió.

Pregunta para Discusión: ¿Hay algo que tú anhelas, pero que nunca le has pedido a Dios?

 En Mateo 7 Jesús enseño algo muy importante, versículo 7: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis, llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá." Debemos entender que en el griego cuando Jesús dijo estos verbos, tanto pedid, como buscad, como llamad, está en el presente continuo que para mejor entenderlo la manera que se diría en español sería pedid y seguid pidiendo y se os dará; buscad y seguid buscando y hallaréis; llamad y seguid llamando y se os abrirá y luego continua el versículo 9 "¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?". Entonces vemos un par de cosas aquí, primeramente estamos viendo que es necesario pedir, es necesario buscar, es necesario llamar, y es necesario insistir porque es presente continuo no es pedir una vez, buscar una vez o llamar una vez, es una acción continua. No dice, el que necesita recibirá; dice el que pide, el que busca, el que llama. No solamente por tener una necesidad quiere decir que vamos a recibir de parte de Dios, y alguno puede decir no entiendo, me parece injusto, me parece incorrecto, a veces no entendemos las cosas de Dios, pero cuando él las dice nos conviene creer y obedecer o nos vamos a estar peleando con los principios de Dios toda la vida y los únicos que vamos a salir perjudicados, vamos a ser cada uno de nosotros si tomamos esa postura.

EL ES UN PADRE PERFECTO

La otra cosa que aprendemos de este pasaje, es que Dios es un padre bueno y hace la comparación, aún nosotros como seres humanos, con todas nuestras fallas, errores y pecados, cuando nuestro hijo nos pide algo buscamos la manera de dárselo, si sabemos que es algo bueno para él, entonces cuanto más nuestro Padre Celestial, un padre perfecto sin error, o pecado nos va a dar las cosas buenas que nosotros pedimos. Lo que sí debemos de tomar en cuenta es que va a haber momentos  en los cuales estamos pidiendo, estamos buscando, estamos llamando y no vamos a recibir precisamente lo que hemos estado pidiendo.

¿Puede haber bendición de parte de Dios, aun cuando él dice no a nuestra petición? ¿Cómo?

Así como nosotros a veces tenemos que decir no a nuestros hijos, y no es por ser malos, sino porque les amamos y tal vez entendemos cosas, o vemos cosas que ellos no pueden comprender, por su edad, pues hay momentos que Dios nos bendice con un "No", y a veces es difícil de recibir esto, de entender esto, tal vez va haber cosas que nunca vamos a entender hasta llegar al cielo, pero debemos de confiar y descansar en nuestro Dios, y seguir pidiendo, seguir buscando, seguir llamando, sabiendo que las cosas que si de veras van a ser de bendición Dios quiere darlas, pero él ha puesto este principio de la necesidad de pedir.

DIOS NOS AMA PROFUNDAMENTE

Hay personas que tienen una imagen muy equivocada de Dios, creen que Dios es alguien muy severo, muy duro, como un policía celestial, buscando castigar, pero aunque Dios definitivamente es santo y justo, sin embargo él es amoroso, él es un padre que nos ama y nosotros necesitamos cambiar nuestra imagen de Dios y reconocer que él es un padre bueno, amoroso que quiere lo mejor para sus hijos. Imagínate que un día tu hijo pequeño llega con sus amiguitos y estaba afuera de la casa y tú alcanzas a escucharlos, han estado jugando y sudando y sus amiguitos le dicen: vamos a pedirle a tus papás que nos den agua para tomar o alguna bebida y tú oyes decir a tu hijito ¡Oh, no! No le podemos pedir a nada a mis padres, son muy duros, no creas que ellos nos van a estar dando cosas, capaz y hasta nos regañen. Yo creo que nos pondría triste escuchar eso. Imagínate que has sido un padre bueno que se ha esforzado para darle lo mejor a tu hijito y aun así él tiene este concepto equivocado de ti, yo creo que te dolería en el corazón, sin duda. Pues así le ha de doler el corazón a nuestro Padre, cuando nosotros tenemos un concepto de él como alguien tacaño, duro, que no nos quiere bendecir, que ni siquiera debemos de pedirle bendiciones. Habrá momentos en que la respuesta es no y esto nos puede confundir un poco, pero debemos mantener en la vista claramente el hecho de que él es un padre que nos ama profundamente.

EL NOS QUIERE BENDECIR

En el libro de Romanos 8 leemos acerca de este amor que él tiene para nosotros. Primero el versículo 31: "Qué pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" Dios esta a nuestro favor, Él es por nosotros y luego dice: "El que no escatimó ni su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" Dios demostró su corazón de amor como nadie jamás lo ha demostrado, cuando no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, aquí no dice que si él tiene esta magnitud de amor por nosotros, como no nos dará también con él, con Jesús todas las cosas. Él nos quiere bendecir, Él quiere darnos para nuestras necesidades, nos quiere bendecir con salud, nos quiere bendecir con abundancia, Él nos quiere bendecir en todos los aspectos. Quiere bendecir a nuestra familia, buenas relaciones, buenas amistades, en todos las áreas de nuestra vida.   Dios nos quiere bendecir, necesitamos  reconocer que es un padre amoroso, que nos quiere bendecir y así como Jabes hizo esta oración atrevida "Oh, si me dieras bendición", nosotros también podemos clamar a él ¡Oh Señor si me dieras bendición¡.

EL HIJO PRODIGO

Tal vez la parábola más conocida que contó Jesús, se encuentra en Lucas 15, es la parábola del hijo prodigo, y en esta historia que muchos se saben, había un señor con dos hijos, y el hijo menor pidió su herencia por adelantado y  la mal gastó, la desperdició, y volvió a casa arrepentido, quebrantado.  El padre  lo recibe, y prepara una gran fiesta en honor a su hijo, que había regresado, pero entonces se va acercando el hermano mayor, y leemos aquí en el versículo 25: "Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar un becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre; He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. El entonces le dijo (fíjense lo que le dice el padre) Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas."

QUE INCREÍBLE DECLARACIÓN

Aquí viene representado Dios en el papel del padre y nosotros como uno de los hijos. Algunos tal vez se van a identificar con el hijo pródigo que se ha rebelado y se ha ido, se a apartado de Dios, pero hay misericordia y perdón de parte del Padre cuando nos acercamos a Él, pero tal vez otros nos tenemos que identificar con el hermano mayor y tal vez diremos yo he llevado una vida en orden, yo he sido un buen cristiano, yo he sido fiel y sin embargo veo muy poca bendición y veo a otros que  han cometido más pecados o mas errores y los veo más bendecidos y tenemos que cuidar mucho nuestro corazón aquí, porque todo lo que tenemos, todo lo que tienen nuestros hermanos es por gracia, no es por merecerlo. Dios derrama de su gracia y depende mucho de que pidamos, de que creamos que el es un Padre bueno.  Probablemente este hijo mayor tenía un concepto de que su padre era tacaño , era duro y no se atrevía jamás a pedirle como él dice, ni un cabrito para gozarse con sus amigos, no hay duda alguna que si le hubiera pedido eso al padre se lo hubiera dado, pero él se detuvo, él no le pidió y ahora el padre le dice: todas mis cosas son tuyas. Todas las bendiciones y promesas del padre son nuestras solo hay que pedirlas.

 
Estudio tomado de la página de Fuerza Juvenil.

 

Ir atras en Diosbendice.com, pensamientos y reflexiones

 
 
 
Inicio | Dialogando con Dios | Publicaciones Cristianas | Articulos de Auto Ayuda | Contáctenos

Todos los derechos reservados, Diosbendice.com® Diseño Cuxum design